El Capullo

12.6.09

Dulce rutina


En calma
me acomodo en silencio en el mullido sofá
en que otrora la pasión nos hiciera presa

En silencio
te contemplo con ansia
como si no fuera habitual
como la primera vez
como todas las veces

Con ansia
te tiendo mi mano temblando
por sentir el sudor en la punta de tus dedos

Temblando
me pongo al acecho
como un tigre inexperto
como un voyeur al que le permiten tocar

Acecho
tu silueta fascinante de formas desnudas
de deseos tangibles
de pensamientos húmedos

Fascinante
sin más te dejas caer sobre mi
como lluvia tibia
como aliento de sexo en la mañana

Sin más
siento tus pechos sobre el mío
como la hoja seca a una gota de rocío

Así
resbalas por mi cuerpo
estremeciendo mi columna
perdiendo mi pensamiento
en tu fuente de vida

Con el gusto acre en tu boca
y mis manos perdidas en la maraña que nace en tu nuca
así muero y renazco
erguido por el empuje y el galope de mis riñones
mis ansias y tu amor
olvido que hace poco era
transeúnte solitario
de un camino sin destino.
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